17 junio, 2013

Cosas nuestras

En España no hay suficiente corporativismo. El siempre cáustico Lector Malherido ha alertado sobre la dejadez que existe entre los escritores a la hora de reconocer el talento de otros, máxime cuando se trata de nuevos valores. Comenta -con su impagable sorna- que es rarísimo escuchar a un novelista consagrado decir que ha leído un título de la nueva hornada de creadores (acostumbran a revisar clásicos o relatos de otros países) y ni por asomo te lo encontrarías en una presentación junto a un incauto autor, de esos que osan aventurarse en el universo editorial. En fin, otro debate interesante muy propio de este país, donde los frentismos y las envidias campan a sus anchas, donde un aficionado del Real Madrid debe justificar –por ejemplo- la admiración por el juego del Barca. O viceversa. O eres de Epi o eres de Blas. En todo, oiga. Cómo no. Faltaría más.

Al hilo de este ditirambo, quiero hacer un poco de patria chica. ¿Por qué? Porque siempre rememoramos los viajes épicos o las huidas exóticas, los planes lejos de casa… pero no lo bueno de nuestra localidad, el lugar en que vivimos habitualmente: resulta menos “cool” que las vacaciones en New York, Buenos Aires o Estambul. Así, con permiso, voy a recomendar mi entorno inmediato, el del noroeste de la Comunidad de Madrid. Esas cosas nuestras que también merecen un homenaje. Desde la espectacular Sierra de Guadarrama hasta la Pedriza, los cerros de Villaba o Moralzarzal, El Escorial, Las Matas o la Dehesa de Navalcarbón. Precisamente aquí, en Las Rozas, un sábado cualquiera te puedes levantar pronto, compras la prensa, desayunas en alguna terracita de la Plaza de España, haces recados en los diferentes comercios de la zona, disfrutas de las bibliotecas públicas (¡larga vida!), comes con amigos en el MoGa o en Rómolo, tomas café en un apuesto local de Európolis, practicas deporte en las formidables instalaciones municipales (antes frecuentaba los polideportivos de Alcobendas, otro municipio moderno y con servicios excepcionales), visitas el Museo del Ferrocarril de Las Matas, te acercas enseguida a Torrelodones, Majadahonda o Pozuelo y, si te apetece, en un cuarto de hora te plantas en Madrid. La región está repleta –de norte a sur- de ciudades con encanto, de barrios que debemos defender (¡tiempos inolvidables en Lucero, Carabanchel, Embajadores!), de rincones que nos brindan momentos eternos. 
¿Cuáles son los vuestros?
Igual que en otros ámbitos –como el cultural o periodístico- conviene impulsar el corporativismo sano, vendamos también las bondades de nuestro hogar (dulce hogar). Creo que sólo así, poco a poco, dinamizamos esta realidad sumida en la parálisis.

6 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Muy bieeennn, J... ¡¡Y las pizzas de LasMatas!! ¡¡O el Herón!! ¡¡Y Torre!! ¡¡Etcétera!! ;-)

17 junio, 2013  
Anonymous Anónimo said...

http://pisandocharcosaguirre.blogspot.com.es

17 junio, 2013  
Anonymous Anónimo said...

Felicidads Jorge!! J

19 junio, 2013  
Anonymous Anónimo said...

www.quierotocarlasestrellas.blogspot.com

19 junio, 2013  
Blogger Jorge García Palomo said...

¡Gracias por el seguimiento, amig@s! ;) Otra sugerencia: http://vimeo.com/68792669. ¡Sin parar, abrazos de un servidorrrrr!

22 junio, 2013  
Anonymous Anónimo said...

¡¡¡Jorge!!! Q t parece lo de los Soprano? Relaciona su personaje con la actualidad... Suerte figura!! Saludos!! Javi.

24 junio, 2013  

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