07 octubre, 2009

Trabalenguas

"La correa de la corrupta corrala de cuentas poco corrientes corrompe a quien no rompe con un corro correoso y corrosivo que acarrea, corriendo, una llamada de socorro".
Fdo.: Un tal Gürtel.

5 Comments:

Anonymous Anónimo said...

El trabalenguas es, sencillamente, magistral. Lo difícil es pronunciarlo y aprenderlo. Aunque lo mejor sería aprehender a los adléteres y amigos del firmante del trabalenguas.
Es, por otra parte, un buen ejercicio de fonética antirrotacismo.
A ver si eres capaz de pronunciarlo.Besos.

07 octubre, 2009  
Anonymous Anónimo said...

Hola Jorge!
hace mucho que no leia un trabalenguas jajajajajaa.
Felicidades por tu página, me gustó mucho la sencillez con la que escribes.
Juanra Vaquero me recomendó tu enlace, me dijo que eras un crack y no se equivocó! =)
Saludos desde Mexico
Xochitl G.

08 octubre, 2009  
Anonymous Anónimo said...

Q grande la correa corrosiva!!!
Una vergüenza!!!

13 octubre, 2009  
Blogger Jorge G. Palomo said...

Mi hermano, genio y figura, recuerda a Vicent en su blog:
""Todos vivimos rachas en las que las cosas van bien y otras rachas en que las cosas se ponen mal. Un viejo amigo de Santa Pola, tan experimentado como los demás en este vaivén de la fortuna, me decía que lo interesante de esta vida no consiste en sentirse bien cuando las circunstancias marchan bien y mal cuando vienen mal. El desafío de la existencia radica en lograr sentirse bien cuando las cosas no son buenas.... ¿y sentirse, por tanto, mal cuando nos son propicias?

No exactamente. Los momentos favorables poseen por si solos un impulso incontrolable y no hay por qué trabarle su dulce desarrollo. Sin embargo, lo que es adverso invita a investigar el interior de sus entrañas, desmontar sus componentes y maniobrar en ellos como un mecánico lo hace sobre un artefacto averiado.

La materia a la que aplica su oficio el mecánico, el abogado o el médico no es precisamente el bien sino la avería, el litigio, la enfermedad.

La existencia en su conjunto tiende a presentarse sólo de vez en cuando como un animal sano y optimista pero, en general, su estar natural es un estar quebrado o enfermo. Es demasiado obvio y deslucido mostrarse positivamente ante el mundo cuando las cosas marchan bien pero lo peculiar y lucido de la vida, el alto oficio de vivir consiste en la fina disposición para atender con animosa serenidad aquellas cosas que, en general, casi constantemente, nos marchan mal."

Y añade:

"Yo leo esto después de vivir rodeado de personas que me enseñan esto cada día: la alegría y sabiduría de mi señor padre: inculcándonos una serenidad que roza la ataraxia (sólo abortada en los partidos del barca) en aquellos atascos mañaneros de camino al Mirasierra y el buen humor continuo de mi hermano".

Gracias, cangrejeros.

13 octubre, 2009  
Blogger Jorge G. Palomo said...

¡Amigos! Sobre el texto anterior, rectifico: pertenece al atinado Vicente Verdú, no al gran Vicent. Y aprovecho para agradecer vuestra participación y el seguimiento que me dedicáis. Este foro es vuestro. Siempre en fuera de juego. Besos.

13 octubre, 2009  

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